sábado, 6 de junio de 2009

Carrusel

No me gusta el fútbol. A mi santo sí. Y ver un partido en casa es una experencia audiovisual surrealista. Las imágenes de la tele, claro, pero el audio del Carrusel. Con su desfase. Que Lama te canta el gol cuando en la tele no han pasado del medio campo.

No puedo evitarlo. Los del Carrusel me crispan los nervios. Me parecen una panda de analfabetos. Pero el roce hace el cariño. Y, por mucho que intento aislarme y no escucharlos, siempre cala algo.

Y esto hace que me contemple a mí misma con estupor cuando un día cualquiera, poniendo la mesa, pregunto si falta algo y me contestan:

- "Sí, el agua y un bol para las patatas".

Y voy yo y digo:

- "Boooooooooooooool en las Gaunas".

Me lo debería hacer mirar.

jueves, 4 de junio de 2009

John Cleese, el Grande

Adoro a los Monty Python. A todos. Me costaría mucho tener que elegir sólo a uno pero es posible que tenga cierta debilidad por John Cleese. Un inglés tan inglés que se ríe de todo lo que avergüenza a los ingleses porque, no nos engañemos, no tienen sentido del humor.

También sería muy difícil quedarse sólo con uno de sus papeles pero creo que mi preferido es el del señor Teabag (no confundir con el pederasta de Prison Break) del Ministerio de Andares Estúpidos. Vista la utilidad de algunos de los ministerios que tenemos en la actualidad, éste resultaría infinitamente más barato y divertido.

¿Cómo es posible que no se rompa los tobillos?

miércoles, 3 de junio de 2009

Hipérbaton

Dícese de la figura de construcción, consistente en invertir el orden que en el discurso tienen habitualmente las palabras.

La histerología es un tipo de hipérbaton que consiste invertir o trastornar el orden lógico de las ideas, diciendo antes lo que debería decirse después.

Fue un recurso especialmente utilizado en los periodos cortesanos de la historia de la literatura cuyo objetivo era hacer más noble el lenguaje. Un bonito ejemplo es la Rima VII de Bécquer.

Mi casa, a unos pasos queda.
Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo,
veíase el arpa.

Pero no deja de ser curioso que algo que parece estar destinado al rincón del olvido en el que tenemos las clases de Lengua de 7º de E.G.B. (o de lo que cada uno haya hecho a esa edad), se convirtiera por obra y gracia del señor Lucas en algo tan popular como "hablar como Yoda".

Porque el pequeño gran bicho, pudiendo decir cómodamente:

- "Luke, debes aprender los caminos de la Fuerza para así poder derrotar al Emperador, pero debes tener cuidado con el Lado Oscuro, el temor, la ira y la agresión, ellos son el Lado Oscuro."

Tiene que liarse y soltar:

- "Los caminos de la Fuerza aprender debes, Luke, al Emperador para así poder derrotar, pero con el Lado Oscuro cuidado debes tener, temor el, agresión la, ira la, el Lado Oscuro ellos son."

O algo así.

lunes, 1 de junio de 2009

Ponis

Hace bastante tiempo que vi este corto de David Planell y me encantó.



Por si a alguien le da pereza (o tiene capado el Youtube en el curro) decir que un poni es algo que te pasa en la infancia y te traumatiza para toda la vida. El nombre viene de cuando eras pequeño y creías que tus padres te iban a regalar un poni pero nunca lo hacían y así te dabas cuenta de que pasaban de ti como de la mierda. De mayor se te pasa, porque no vas a estar toda la vida "quiero un poni, quiero un poni", pero un día ves un poni y te da la angustia porque te acuerdas de tus padres pasaban de ti y te da la sensación de que en ese momento también lo están haciendo.

El caso es que hace poco encontré el poni de Lorzagirl en su blog, junto con el de un montón de amiguitos suyos. Todo un ejercicio de masoquismo. Y me dije que yo también tenía que contar el mío.

Pues resulta que el verano en el que tenía cinco añitos mis tíos decidieron llevarme al cine. Fuimos a ver "E.T., el extraterrestre". A ellos les pareció adecuado pero me la jugaron bien. Yo no sabía de qué iba pero desde el minuto uno me dio mal rollo. Recuerdo que me hice bola en la butaca y sólo vi al bicho un par de veces mientras me tapaba los ojos con las manitas.

Esa tarde nació mi temor infantil: los extraterrestres. Y todavía no sé por qué. Supongo que porque los pintan muy feos y uno nunca sabe realmente qué es lo que quieren de ti cuando se los encuentra. El caso es que estuve UN MES con pesadillas. Un largo mes en el que ni siquiera se podía nombrar a E.T. en mi casa. Cuando mis padres venían a mi cama porque me despertaba llorando sólo decía:

- "Me acuerdooooooo....".

Por las mañanas era feliz pero según avanzaba la tarde se me iba nublando el humor porque sabía que habría que irse a la cama y ahí estaría el enano apuntándome con ese dedo espeluznante.

Tardé muchos años en atreverme a ver la película. La he visto miles de veces y me encanta. Pero cuando me voy a la cama después de haberla visto, todavía pienso:

- "Y si ahora voy y tengo una pesadilla...".

A mis tíos no les guardo rencor. Así que a lo mejor es que esto no es un poni. Tendré que seguir buscando dónde se entierran los traumas.

martes, 26 de mayo de 2009

10 Frases cortas del cine

Ni siquiera son las mejores frases de cada película, pero son cortas y me gustan.

- "¡Aléjate de ella, puerca!" Ellen Reply (Sigourney Weaver) Aliens, el regreso


- “¡No podéis luchar aquí dentro, esto es la sala de guerra!” Presidente Merkin Muffley (Peter Sellers) ¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú.






- "Tecnología punta del universo y nos movemos en un Ford Mierda GTI" Agente J (Will Smith) Men In Black.



- "A mí no se me deja por algo tan prosaico como otra mujer." Alma (Leonor Watling) Inconscientes




- "La última vez intentó suicidarse respirando cerca de un queso podrido." Sonja (Diane Keaton) La última noche de Boris Grushenko.


- "¡Disidente!" Reg (John Cleese) La vida de Brian.




- "¡No sé nadar!" Sundance Kid (Robert Redford) Dos hombres y un destino.



- "Videa bien, hermanito. Videa bien." Alex (Malcom McDowell) La naranja mecánica.







- "Coge el mejor orgasmo que hayas tenido, multiplícalo por mil y ni siquiera andarás cerca." Renton (Ewan McGregor) Trainspotting.



- "¡Calla de una puta vez, Donnie!" Walter Sobchak (John Goodman) El gran Lebowski.







¿Las vuestras?

lunes, 25 de mayo de 2009

El cuarto de la basura

En nuestro edificio hay un cuarto que se llama “c. basura” donde hay que dejar las bolsas de basura en el cubo que les corresponda. Hasta ahí todo es normal.

Dicho cuarto está enfrente de la escalera y, para acceder a él, hay que abrir dos puertas a modo de exclusa, digo yo que para evitar que el mal olor se propague. Me sigue pareciendo normal, es más, adecuado.

El cuarto está alicatado y en una pared hay un grifo y una manguera para dar un agüilla a los cubos cuando haga falta. Normal.

Pues después de tanta normalidad, ¿cómo se explica la fobia de nuestros amigos a bajar la basura?

Cierto es que los ataques de pánico se producen al abandonar nuestra morada en noche de fin de semana y con los sentidos pelín embotados por el alcohol. Esto hace que, tanto la generación como la evocación de recuerdos sea un poco más dramática que la realidad.

Tenemos diseñada una estrategia para que no se nos escapen. Mientras yo les doy los abrigos y les entretengo, Mi Santo se va zumbando a la cocina a cerrar las bolsas de basura. Ellos están despreocupados cuando, al llegar a la puerta, se encuentran con las bolsas en la mano.

- Nooooo! Otra vez nooooo! El garaje de Tesis noooooo!!

Sostienen la teoría de que el cuarto de la basura es el garaje de Eduardo Noriega en Tesis y que una noche les va a despedazar y hacer una peli snuff con su asesinato.

- Si hasta tiene la manguera colgando de la pared para limpiar la sangre después!! Y la puerta doble? Es para que no se oigan los gritos!! Y siempre está oscuro!!

- Pues da la luz!!

- Sí claro, como que me voy a quedar allí tanto tiempo como para encontrar el interruptor! Y si enciendo la luz y está el gilipollas del Noriega con la sierra eléctrica en una mano y la cámara en la otra?

Me los imagino bajando en el ascensor y ensayando su papel:

- Hola, me llamo Pedro y me van a matar.

De un tiempo a esta parte han dejado de quejarse por bajar la basura. Sospecho que la dejan en los cubos del edificio de al lado.

jueves, 21 de mayo de 2009

Mi güeli: Pasapalabra

Mi güeli es adicta. A los somníferos y a Pasapalabra. A ambas cosas desde hace muchos años. Y como lo primero la convierte en una especie de yonki de geriátrico prefiero hablar de lo segundo.

Sigue el programa desde que empezó con Silvia Jato.

- Hay que ver qué bien habla esta chica. ¿Has visto los zapatos lleva hoy?

La Jato era el Vogue para mi abuela. Cualquier cosa con la que apareciera se convertía en la última tendencia para ella.

- Nena, te tienes que comprar un blusón de flores grandes que la de Pasapalabra los lleva.

Un drama sobrevino cuando cambiaron de presentador. Durante un tiempo, para mi güeli hubo dos chiquilicuatres sobre la faz de la tierra: el de Eurovisión y Christian Gálvez. Pero al final le ha acabado gustando.

- Hay que ver qué bien habla este chico.

Al final entiendes que hablar deprisa y que se te entienda es algo muy valorado entre las personas mayores.

Ya se sabe que, si cuando vas a verla es la hora del concurso, no te va a hacer ni puñetero caso. Pero lo vemos juntas. Normalmente ni siquiera oye las preguntas porque, para no atronarme, no pone el volumen en modo sala de cine dolby churraun que es lo que ella necesita. Cuando me doy cuenta, lo subo y ella empieza a asentir…

Parece que no se entera y, sinceramente, creo que así es el 90% del tiempo. Pero de repente, cuando parece que va a dar una cabezada en mitad del Rosco…

- Con la C: Juicio que se forma de las cosas o acaecimientos por indicios y observaciones.

Y va mi güeli y dice:

- Conjetura.

Y yo flipo.

Realmente sólo ve el programa para ver si se llevan el bote. Ahora que anda más pachuchilla, cuando se acerca la hora del programa, te pasa el mando de la tele y dice:

- Pon eso para ver si se lo llevan.

Y digo yo, si el programa está grabado y cuando toca que emitan uno en que se lo llevan lo anuncian durante toda la semana anterior… ¿no pierde emoción? Pero en el fondo mola, porque si coincide que ese día lo estamos viendo juntas, ella lo sabe pero no me lo dice para no chafarme la sorpresa.

Cuando el concursante gana, yo hago como que me hace ilusión y mi güeli no puede reprimir un “Yo ya lo sabía” poniendo una cara que parece Leopoldo Abadía hablando de la crisis ninja.

lunes, 18 de mayo de 2009

Don Mario

Un buen día, al llegar Mi Santo a su casa, vio que tenía un mensaje en el contestador. Pasmao se quedó después de escucharlo. (Léase con acento uruguayo):

- ¡Hola (Nombre de Mi Santo)! Soy Mario Benedetti. Ya estoy en Madrid. Llámame por favor al (un número de teléfono).

Unas diez reproducciones después se armó de valor y decidió a llamar al número del mensaje.

- Diga

- Hola! ¿Es Mario... Mario Benedetti?

- Sí, soy yo.

- Pero Mario Benedetti... el escritor?

- Sí, el mismo. ¿Qué desea?

- Verá, soy (Nombre de MS). Tenía un mensaje suyo en mi contestador.

- Ah sí! Tendrá que disculparme. Ha sido una confusión.

- No pasa nada. De hecho es un honor hablar con usted. Admiro mucho su obra.

- Pues muchas gracias. Bueno, hasta luego.

- Hasta luego! Aupa Uruguay!

Lo último, desde luego, debió ser fruto de los nervios. Y estas son las cosas que le pasan a Mi Santo. Algún día contaré como nos encontramos por Madrid en dos ocasiones con Natalie Portman.

jueves, 14 de mayo de 2009

Desahogo

Llega un día en que te cae El Marrón. A la mayoría les ha pasado antes o después. Según la época puede venir bien vestido (proyecto prometedor, oportunidad inmejorable) o desnudito y mostrando toda su crudeza (es imposible y lo quiero para ayer).

Te dejas los cuernos para que aquello salga adelante y mientras preparas la planificación, te visualizas a ti mismo haciendo un nudo corredero en una soga con la que después te ahorcarán.

Pero nunca es suficiente. Tienes que hacer el doble de lo que planteas, por la mitad de la pasta y en una cuarta parte del tiempo. "Y porque no me pongo yo que si no ya habíamos terminado..." parece pensar el "brown dispatcher".

Ese es uno de los momentos en los que vuelves a salir de tu cuerpo y contemplas cómo consigues que, de un sólo mamporro, la cabeza del sujeto dé tres vueltas sobre su eje. Pero lo que yo realmente veo es lo que le hace Cary Grant a Katharine Hepurn en "Historias de Filadelfia" que es menos violento pero mucho más aparatoso.


martes, 5 de mayo de 2009

Manías e interpretaciones

Una vez a la semana, Maribel nos echa una mano en casa con la plancha y el polvo cósmico que se empeña en colonizar cada centímetro cuadrado de superficie horizontal.

Maribel tiene una percepción de la realidad muy a su manera. Y si a alguien le parece mal que se aguante. Las cosas para ella no son lo que parecen y no lo serán nunca.

Hace tiempo Mi Santo (espécimen con el que comparto morada e hipoteca) se me adelantó a una idea de regalo apareciendo en casa con dos muñecos de esos de friki. Eran el Nota (Lebowski) y su amigo Walter Sobchak. Con su bolsa para la bola de bolos y su ruso blanco el uno y el perro de su ex-mujer y la lata con las cenizas de Donny el otro. Hasta la alfombra traían. Eso sí, media con cada uno como buen artículo friki que se precie. Cometimos el sacrilegio de sacarlos de su envuelta original descartando la opción de su reventa por una cantidad millonaria a través de internet y allá que fueron a la estantería. Allí permanecieron solos una temporada.

Pero cierto día, después de Reyes tuvo que ser, una vaquita horrorosa de las de sorpresas del roscón pasó a formar parte del cuadro. Era inútil intentar separarla de allí. A la semana siguiente volvía a estar sobre la alfombra.

La última incorporación fue un extraño tornillo con su arandela y todo. Como nada se ha caído no sabemos de dónde ha salido. Supongo que sería prescindible. Muchas cosas están sobredimensionadas.

Un buen día nos dimos cuenta de que aquello parecía el portal de Belén. La vaca y el buey (tenía que ser el perro) estaban un poco desproporcionados y el niño era un tornillo pero aquello no podía ser otra cosa. Lo que todavía no hemos decidido es quién es quién de los adultos de la composición. El Nota tiene el pelo largo por lo que podría ser la virgen, pero es que también tiene perilla y gafas de sol. No sé, como Walter sí que tiene barba supongo que le toca ser el no padre de la criatura.

Otra de sus obsesiones podría tener cierta explicación. Hace poco la madre de mi santo nos trajo una especie de cubre recipientes elásticos para guardar las cosas en la nevera. El artículo parecía cumplir su función eficientemente así que no le prestamos más atención. Hasta que un día nos dejamos uno por ahí solito en algún rincón de la cocina.

Por la noche descubrimos cual debería haber sido su verdadera función. Apareció colgando del bote de gel en la ducha. No creo que me lo vaya a poner en la cabeza después de haber protegido mis afamadas albóndigas en la nevera pero hay que reconocer que el plástico en cuestión parece más un gorro de ducha que cualquier otra cosa.

Lo que me gustaría ver por un agujerito es como le quita el polvo a la batería del Guitar Hero pensando: "Estos chicos... ¿cuándo van a madurar?".