lunes, 13 de julio de 2009

Monuzo

Como sigo sufriendo los efectos de la abstinencia de Lost intento paliarlos con un placebo. Llamarlo placebo sería menospreciarlo porque me estoy zampando Friends por enésima vez. Y sigue siendo genial.

Aquí la segunda y tercera parte de uno de mis episodios favoritos: 4x12 "El de los embriones". Titulado muy desafortunadamente porque debería ser: "El de la apuesta de los pisos".

Me encanta cuando Chandler y Joey entran a lomos del galgo en el piso de Mónica y Rachel. Y está lo de que nadie sabe en qué trabaja Chandler. En fin, a disfrutar.




jueves, 9 de julio de 2009

Mi güeli: Peluquines

Mi güeli no se apeaba fácilmente del burro. Cuando no tenía razón o no le convenía contar algo, por mucho que intentaras hacerla razonar, entraba en un caos de circunloquios del que no había quién la sacara. Mi tía lo denomina "enroscarse". Y es bastante acertado.
Aparte de por enroscarse, mi güeli tenía cierta obsesión con el tema capilar artificial. Cuando decía que alguien llevaba peluquín no había quien le llevara la contraria. Ella lo sabía de muy buena tinta. Nunca desveló sus fuentes.

Sus víctimas preferidas eran Felipe González e Iñaki Gabilondo. Con el paso del tiempo comentábamos que los peluquines canosos y que simulaban entradas eran muy ingeniosos. Pero ella seguía en sus trece.

Me he permitido una pequeña retrospectiva para observar el efecto.

Felipe González

Iñaki Gabilondo


Curiosamente, negaba categóricamente que Ansón llevara peluca.

Atención, atención! Que va chiste fácil: me parece que era a ella a la que se le veía el plumero! Juas, juas. (Perdón, perdón... ya podéis darme los 50 latigazos que merezco).

Sobre Donald Trump nunca se pronunció, pero estoy segura que usa el mismo cianocrilato que Ansón para pegarse el gato a la cabeza. Si no, no se explica lo siguiente:



lunes, 6 de julio de 2009

Cine y Música

O como disfruto como una enana cuando las dos cosas que más me gustan convergen en lo más alto. Y es que hay escenas que nacieron para tener una determinada música de fondo.

En casos tan claros como el de Tarantino estoy segura de que busca las escenas que le peguen a la canción que quiere meter en la peli. Total, si no encaja, todo el mundo va a decir que era un desconcertante y genial giro de guión.

Hace tiempo que llevaba preparando este post pero siempre me faltaba algo. Y es que no he podido encontrar una de las escenas que mejor presentan esta idea en Youtube. Se ve que alguien sabe hacer su trabajo en lo que respecta a protección de derechos. Aún así la dejo para el final, aunque sólo sea la música.

Dos hombres y un destino (George Roy Hill, 1969)
Raindrops keep fallin’ on my head (Hal David y Burt Bacharach, 1969)

Empezamos con un pastel. Porque la canción es un pastel pero es que en la escena sale Paul Newman con una bici!

Él mismo cuenta que el director contrató a un especialista para que le doblara y preparara unos truquillos. El resultado fue una sosería y el señor Newman decidió coger la bici y hacer la cabra por su cuenta. Al final sólo fue doblado en el trompazo contra la valla del final.

Me encanta la parte que ruedan desde dentro del establo. Hace poco me di cuenta de que intentaron copiarlo en una escena de cama de “Pretty Woman”, pero debía ser para que no se le viera mucho el culo a la Roberts que es muy pudorosa.



El gran Lebowski (Joel Coen, 1998)
Hotel California (Gipsy Kings, 1990)


Y para desengrasar, toma contraste! El cuerpo me pedía poner alguno de los sueños de El Nota, pero el post va de escenas con música y no de escenas musicales, que no es lo mismo.

Insuperable Turturro. Yo quiero un poster con el traveling de la cara de El Nota, Donny y Walter!



Almost Famous (Cameron Crowe, 2000)
Tiny Dancer (Elton John, 1971)


Adoro la película, adora la música, adoro la banda que se inventan, adoro esa época, adoro todo lo que la peli implica menos al director: Cameron Crowe, porque el muy… fue el crío de la peli! Él fue reportero para Rolling Stone, pero la gira era de Led Zeppelin!! Asqueroso.

No es la mejor canción de la banda sonora pero sí es una escena genial. Están todos con un cabreo importante y con razones para ello, pero la música les reconcilia! Paz y amor!



Reservoir Dogs (Quentin Tarantino, 1992)
Stuck in the middle with you (Stealers Wheel, 1972)


Y después del buen rollito, una de violencia gratuita. En este caso no tengo claro si lo primero que se le puso entre ceja y ceja al amigo Quentin fue la canción o el temita de la oreja (ojo que hay ketchup). Porque si quería una amputación y le hacía gracia que el señor que la perpetra bailara antes tiene un pase. Ahora, si la canción le inspiró para incluir una escena de barbero torpe… se confirmarían las secuelas que le dejó el calambrazo que se llevó jugando al Operando cuando era pequeñito.

Esta no me dejan incrustarla pero la podéis ver aquí.

En el nombre del padre (Jim Sheridan, 1993)
Voodoo Child (Jimi Hendrix, 1968)

Es una de mis películas favoritas, con algunos de mis actores favoritos. La escena es abrumadora. Y mucho más porque fue real.



El mundo de Wayne (Penelope Spheeris, 1992)
Bohemian Rhapsody (Queen, 1975)

La peli es un truño pero la canción es grandiosa y todos hemos hecho esto alguna vez en el coche. Bueno, no sé si todos, pero como yo lo he hecho muchas veces, subo la media.



Esencia de mujer (Martin Brest, 1992)
Por una cabeza (Carlos Gardel, 1935)

Sin decir una palabra, sólo bailando y con la mirada perdida, Pacino es capaz de contar muchas más cosas que la mayoría de los actores en todas los papeles que interpreten en su vida.



Apocalypse Now (Francis Ford Coppola, 1979)
La cabalgata de las Valkirias (Richard Wagner, 1870)


O como Coppola escenifica la belleza poniendo a bailar un escuadrón de helicópteros al ritmo de Wagner.



Magnolia (Paul Thomas Anderson, 1999)
Wise Up (Aimee Mann, 1999)


Parece un video musical pero es una escena de la película. Y así es como verdaderamente todo cobra sentido. Una maravilla en la que está bien hasta Tom Cruise (alias el padre de la reencarnación de Satán del siglo XXI).



28 días después (Danny Boyle, 2002)
East Hastings (Godspeed You Black Emperor, 1998)


A ésta me refería cuando decía que no encontraba la escena. Una pena. Me encantan las pelis de zombis y ésta está bastante bien. El protagonista se despierta en un hospital desierto y se pone a dar vueltas por un Londres desierto a pleno día. La idea ya es espeluznante pero la intensidad la da la música.

Y es que lo que hace Godspeed You Black Emperor con la música es como para que el resto de los que viven de ella se retiren por vergüenza. Muero por el día en que pueda verles en concierto.

Os dejo la canción y unas fotos y ya las montáis en la cabeza como mejor os parezca.






viernes, 3 de julio de 2009

Nostalgia asesina

Hace unos días entramos en una tienda de asiáticos. Era domingo, nos hacía falta leche y nos apetecían patatas fritas. Digo asiáticos porque Mi Santo dice que son chinos pero yo sé que son coreanos. El responsable dice llamarse Michael así que por ahí no sacamos nada y seguimos con la incógnita.

Al pasar por delante de la nevera de los helados a los dos se nos iluminó la cara: ¡Flashes! Esa deliciosa y fresquita golosina. Y nos compramos un montón. De fresa, de cocacola y de mora. Y eran de los grandes, eh? De los de 50 pesetas.

Ayer por la tarde me acordé de que estaban en el congelador y cogí uno de fresa. Lo bueno de tomarlo en casa es que puedes coger unas tijeras para abrirlo y no jugarte las piezas dentales. También viene muy bien recortar esos bordes asesinos que te dejaban la sonrisa del payaso.

Ahí estaba yo con mi flash de fresa. Chupeteando y masticando ese hielo envuelto en plástico y recordando la de ellos que me había zampado con los amigüitos en el banco que había en frente del puesto de Frigo de mi barrio. Enseguida dominé la técnica del ascenso y del descenso, y no se me cayó ni un poquito. La peor parte es comerse el hielo cuando ya se ha quedado blanco después de absorber toda su sustancia, pero se hace con resignación porque al final llega el premio: ese líquido empalagoso y pegajoso que te provoca hiperglucemia instantánea y que veas chiribitas. Es como el “freshisuis” 100% sirope que se toman Bart y Milhouse y que hace que tengan alucinaciones.

Y, en ese preciso momento, fue cuando la nostalgia casi me mata.

Me disponía a extraer todo el ansiado liquidillo con la técnica clásica. Un extremo del plástico (el que está abierto para más señas) en la boca, la mano izquierda sujeta el otro extremo y lo eleva ligeramente por encima del nivel de la boca y los dedos índice y corazón de la mano derecha hacen pinza sobre el plástico para evacuar del mismo el preciado tesoro.

No conté con que, aparte de glucosa de color rosa, el plástico también contenía mucho aire. Ambas cosas fueron introducidas bajo presión en mi boca. Mi epiglotis enloqueció. No sabía si respirar el aire y tragar el líquido o al revés. Resultado: atragantamiento descomunal. Intenté mantener la compostura pero fue imposible. Me sobrevino una tos de orco brutal que me hizo abrir la boca y regar por aspersión mi salón. A la tos compulsiva que duró unos dos minutos se le unieron un par de sonoros eructos porque, no sé si había comentado que tragué mucho aire.

Cuando se estabilizaron mis constantes vitales pude contemplar el espectáculo. Hasta Dexter habría flipado con mi salón. ¿Había dicho ya que el flash era de fresa?

Si es que hasta para esto estamos ya mayores.

miércoles, 1 de julio de 2009

Pensar antes de escribir

La semana santa pasada nos escapamos con unos amigos a Dublín. Fue Dublín como pudo ser cualquier otro sitio para el que hubiera un vuelo barato dos días antes de la fecha.

Lo primero que nos llamó la atención al llegar al albergue (era jueves santo) fue los carteles que alertaban de la prohibición de la venta de alcohol en viernes santo (al día siguiente). El cartel animaba a hacer acopio el día anterior vaya que alguien quisiera comprobar si era capaz de divertirse sin beber y, al ver que no lo conseguía, organizara un suicidio colectivo y lo dejara todo perdido.

Estas cosas te enseñan que siempre hay alguien que está peor que tú. A nosotros nos molestan los llamamientos y las opiniones categóricas de miembros de la iglesia católica pero no me quiero ni imaginar la que se liaría si se instaurara la ley seca aquí.

Huelga decir que nos compramos unas cervecitas y algo de vino por lo que pudiera pasar.

A la mañana siguiente, bajamos decididos a disfrutar del desayuno gratuito con que te obsequiaban. El evento consistía en luchar con ochenta guiris por un té malo y dos tostadas. Pero lo que es gratis siempre sabe mejor. Nos sentamos en una mesa grande y, al poco tiempo, nos acompañaron un chico y una chica, así y altos, rubios y modernillos, con pinta de gringos vamos. Good morning. Good morning. Y cada uno a su tostada. Al rato dice la chica:

- Aaaacho tííííío! Tengo anguhtiaaa!

Otia una murciana!

No fue la única vez que disfrutamos del acento huertano (y que nadie se me ofenda que a mí me encanta). Parecía que media Murcia se había puesto de acuerdo para ir a Dublín. A la vuelta, un amigo me contó que Ryanair acababa de abrir la ruta San Javier (aeropuerto más cercano a Murcia) – Dublín. Pues va a ser eso.

Dublín tampoco tiene mucho que ver, así que nos cogimos un tren y nos fuimos a Belfast. Así del primer paseo me impresionó la concentración de madres adolescentes que paseaban el carrito. Era como una procesión de Vickys Pollard de Little Britain.


Alguien me contó que las niñas británicas dicen que de mayor quieren ser madre adolescente, así como profesión de futuro. Parece ser que las subvenciones y la protección social te permiten vivir de lujo sin dar ni chapa por haber tenido una criaturita antes de tiempo.

Estuvimos visitando el barrio católico que resulta bastante impresionante. Con su valla de cinco metros de altura separando las casas, sus memoriales, su sede del Sinn Fein con sus tacitas del IRA de recuerdo y, sobre todo, sus murales.

Pero lo mejor casi se nos escapa. Lo cazó un amigo que se asomó para ver qué decía una pintada debajo de uno de ellos.

Yo suelo pensar antes de escribir. Por lo menos el principio y luego ya va saliendo. Y eso que yo escribo en un sitio donde, si me equivoco lo corrijo y no queda huella. Por eso me gustaría decir:

- Chavalería que escribís cosas en las paredes: visualizad la frase antes de agitar el spray, que luego pasan cosas como éstas.



martes, 30 de junio de 2009

Las Cabezacono patrocinadas

Recordad que, cuando vuelva la época de lluvias, al doblar cualquier esquina, os podéis encontrar con estas criaturas. Son inofensivas pero dan mucho susto.


La foto está más que paseada pero es de las que me provocan risa floja. No lo puedo evitar.

Me pregunto si el miedo al resbalón hizo agudizar el ingenio de la de la izquierda para llegar a sujetar las asas de la bolsa con los dientes y poder seguir agarrada a su apañera.

lunes, 29 de junio de 2009

Amanece que no es poco

En este mes se cumple el 20º aniversario del rodaje de "Amanece que no es poco". Peli grande entre las grandes. Creo que me gusta más que "Así en el cielo como en la tierra", pero depende del día. Bueno que me lío.

Que para qué hablar si se puede disfrutar de momentos como los siguientes (seguro que no son los mejores pero es que cada vez está más chungo esto de encontrar escenas en el youtube! Llevo un mes postponiendo un post porque no encuentro la escena que necesito! Venga de sufril y de sufril!):









Y por si alguien se ha quedado con ganas de seguir celebrándolo, en Le Trip, la camiseta de "Amanece que no es poco" es casi la menos friki de todas.

jueves, 25 de junio de 2009

Pupilones

Pues quería yo escribir un post ahora que había encontrado un rato pero no va a poder ser.

Acabo de llegar del oftalmólogo que me venía tocando la revisión anual desde febrero. Como miope de carné, la amenaza del desprendimiento de retina sobrevuela mi cabeza. Para verlo venir, aunque sólo sea eso, hay que revisar el fondo de ojo. Y para poder verlo te tienen que dilatar las pupilas.

Conclusión, estoy más fotofóbica que un vampiro, no enfoco de cerca por lo que puedo estar escribiendo cualquier cosa (mañana lo comprobaré) y tengo las pupilas como aquí el amigo:


miércoles, 24 de junio de 2009

Mi güeli: Santa Gema

Mi güeli era muy devota de Santa Gema. Es lo que tiene el politeísmo del catolicismo. Y luego hay alguno que va a India y dice que vaya religión más rara con tantos dioses y tantas imágenes.

Mi güeli rezaba mucho a Santa Gema y le pedía cosas. Según ella, aprobé la carrera gracias a su intercesión con la Santa. No le perdonaré que no me lo dijera antes porque si lo llego a saber no estudio.

Cuando terminé la carrera me estuvo dando la chapa con que había que ir a agradecerle los aprobados. Conseguí resistirme durante bastante tiempo alegando algo tan loco como que si yo no hubiera chapado, no iba a bajar Santa Gema de los cielos a hacerme el examen de Mecánica de Fluidos.

Pero mi güeli, como Paco Martínez Soria, erre que erre. Conseguí que se me rebajara la condena de un rosario a un padrenuestro y, cuando no me quedó más remedio, lo aproveché como el pronto pago de las multas.

Una tarde nos fuimos allí, entramos y nos sentamos en un banco de la iglesia. Mientras que hacía como que rezaba, buscaba a Santa Gema porque ya tenía curiosidad. Cuando había transcurrido mucho más tiempo del que yo podría haber estado rezando sin repetir en el repertorio me atreví a preguntar:

- A todo esto, ¿y Santa Gema?

- ¡Nena! ¡Pero si la tienes ahí delante!

- ¿Eso? ¿Pero no es San Antonio?

No es que tenga muchos conocimientos de imaginería católica, pero no me negaréis que esto parece más un fraile que una monja...

lunes, 22 de junio de 2009

Pelis malas

Ayer domingo tocaba maratón de pelis. Llevábamos mucho tiempo poniéndonos al día con Lost y Prison Break que tiene dos ventajas: no tienes que decidir qué peli ver, sólo hay que poner el siguiente capítulo y ya sabes que va a estar más o menos bien.

La tarde se planteaba de encefalograma plano y así casi nos deja. Vaya tres pelis malas que nos zampamos.

El último samurai: seguramente no sea tan mala pero es que Tom Cruise me cae muy gordo y su hija es la reencarnación de Satanás. (Esto último no tiene nada que ver con la película pero no me negaréis que no es algo tan improbable). No le hice mucho caso pero me pareció un tostón. Una batiburrillo barato de pelis épicas de época.

Harry Potter y la orden del Fénix: O como dar el pelotazo con un libro y una película palomitera que no cuentan nada nuevo y son un burdo plagio. ¿O es que soy la única que piensa que a la Rowling le empezó a dar el jamacuco porque se había quedado sin ideas y copió “El señor de los Anillos”?

Harry y su amigos con un estirón adolescente muy mal llevado. Que estás esperando a que les salga un gallo en cualquier momento. Frodo, digo Harry, de mala leche porque tiene al malo dentro de su cabeza y le lleva al lado oscuro, el director del colegio que no sólo se parece a Gandalf sino que le da por aparecer y desaparecer cuando le sale del guano como él, dragones de fuegos artificiales... ¿Creías que nadie se iba a dar cuenta, eh J.K.? La única que se salva es Imelda Staunton haciendo de funcionaria maruja malísima que tiene su punto.


Shrek tercero: Mala, mala. Es lo que tiene estirar el chicle. Tres puntos buenos tiene. Y el mejor de todos es ver a Blancanieves invocando a la naturaleza para que ataquen a dos árboles andantes cantando “Inmigrant song” de Led Zeppelin.

Como dice Jordi Costa, uno que se dedica a criticar pelis y además le pagan por ello, a veces es muy sano ir al cine para echar espuma por la boca. Y tiene razón.