Creo que esta sería la única manera de justificar mi injustificable ausencia. Y siento que tengo que justificarla porque más de una persona (dos y Mi Santo tres, para ser exactos) me han echado en falta y me han pedido que escriba más. Pobres insensatos adorables…
Aquí estoy de nuevo. Con muy buenos propósitos. Y muchas cosas que contar.
Aunque precisamente hoy no tenga el mejor ánimo. Y es que hoy termina mi trigésimo viaje alrededor del sol. Así dicho suena muy bonito pero… treinta castañas! Yo no estoy preparada para esto. Además, la edad me ha vuelto vulnerable y me emociono pucho!
Me emocioné anoche cuando dos amigos me cantaron el cumpleañosfelizcumpleañosfeliz al teléfono a las 00.01. Me emocioné a continuación al leer un correo muy potito que me envió mi madre. Y mucho más cuando Mi Santo me hizo el regalo más increíble que me han hecho nunca.
Mi Santo ha convertido Me es inverosímil en un libro! Y lo ha prologado!
Encuadernación de libro-libro, a todo color, con todas sus fotos, en papel gordo-gordo y respetando el formato original! Lo mejor es ver los pantallazos de los vídeos de YouTube. Si lo pilla un chaval de los de ahora se deja el dedo apretando la página para que empiece a reproducirse el vídeo.
Ya se puede caer interné y colapsar el mundo que yo ya tengo la copia de seguridad de mi miniespacio.
También tengo que reconocer que no sería justa si no dijera que hay una felicitación que también me ha hecho mucha ilusión. Esta mañana me he encontrado esto, así, de sorpresa.
Un detallazo señor Google. Y más aún el que no haya puesto el fatídico número en la tarta.Emociones y años aparte, sigo con mis propósitos: espero recuperar poco a poco a mi legión de seguidores, actualizar a diario o casi casi y ponerme al día con todos los blogs amiguetes.
Mañana un avance de los contendidos de la temporada.























