domingo, 29 de noviembre de 2009

Historias de no dormir V: apariciones

Cada vez me asombro más de la calma con que me tomo determinadas circunstancias. Porque lo de la otra noche fue para subirse a la lámpara del susto. Pero yo estoy curada de espanto. Creo que ya estoy preparada para convivir con un poltergeist, ente cósmico, espíritu con mala leche o cualquier otra manifestación que pudiera aparecer.

Os pongo en situación. Dormitorio de nuestra humilde morada. 4 de la mañana.

Un extraño murmullo me despierta. Abro un ojo e intuyo un bulto sospechoso de pie en la esquina de la habitación. La miopía y la oscuridad no ayudan a que la visión fuera demasiado nítida, por lo que la imaginación y el sueño me habrían podido jugar una mala pasada que me habría hecho gritar como una loca llamando a los cazafantasmas.

Pero una ya está acostumbrada a los encuentros nocturnos en la tercera fase. Tengo que reconocer que instintivamente, miré al otro lado de la cama. Vi que estaba vacío. Si yo soy yo y estoy en la cama y el otro lado está vacío, por eliminación, quien estaba de pie farfullando cosas ininteligibles y haciendo aspavientos con las manos no podía ser otro que Mi Santo.

Cuando le pillo hablando no puedo resistirme a escuchar un rato a ver de qué va el discurso. Esta vez no se entendía gran cosa y preguntarle le iba a cortar el rollo. Aún así estaba claro que estaba discutiendo con alguien en sueños y que eran temas de trabajo. Últimamente no falla. Semana chunga de trabajo es igual a numeritos nocturnos. El estrés que es muy malo pa’ tó.

A pesar del nivel de concentración que parecía tener en el discurso me costó menos de lo esperado volver a meterle en la cama.

No lo considero muy probable, pero como una noche se nos aparezca algo en casa, seguro que acabo echándole la bronca y metiéndole en la cama con nosotros. Sería la comidilla de las tertulias del más allá.

A la mañana siguiente, por supuesto, Mi Santo no se acordaba de nada. No sabía muy bien cómo describir la pinta que tenía y lo que decía, hasta que me acordé de este vídeo. Y básicamente era igual pero estándose quietecito en el sitio.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Etiquetas

No me gustan las etiquetas. Me cuesta y me disgusta tener que clasificar a cosas o personas. Si hasta me cuesta etiquetar mis propios post… que he cogido la etiqueta del costumbrismo y se la planto a todo.

El caso es que si en este mundo hay unos viciosos de las etiquetas éstos son mis amigos de la Rockdelux, revista musical. Siempre me han caído un poco gordos, no lo puedo remediar. Se creen que ellos oyen cosas que para el resto de los mortales pasan desapercibidas. Pero en la mayoría de los casos, lo único que ocurre es que van de guays. No puedes decir que un disco de Nacho Vegas es el mejor de la década por mucho que seas un modernito.

Pero resulta que este mes han sacado un especial 25 aniversario y a eso no hay friki que se resista. Listas y más listas que me harán echar espuma por la boca!! Esto no me lo pierdo!

Y me he encontrado algo que casi hace que me caiga del sofá de la risa: “El árbol genealógico de los estilos musicales”. Toma!

Al parecer esta es la tercera vez que perpetran semejante engendro pero yo no había tenido el gusto. El invento consiste en presentar los nuevos estilos musicales que han aparecido en la época a estudio junto con sus fuentes. Así de primeras esto anularía cualquier posibilidad de innovación pura. Y es que ya se sabe que ya está todo inventado.

No tengo claro si lo que más me espanta es la capacidad que tienen para inventar palabras sin sentido o los pocos escrúpulos para meter en el mismo saco a músicos que ni mucho menos les veo yo un día compartiendo escenario en un concierto temático de “New San Francisco psychedelia” pongamos por caso.

En esta ocasión se han dedicado a analizar la década de… ¿como se llama la década esta en la que estamos? (regalo boli de de 7 colores al que me lo sepa contestar). Bueno, del 2000 al 2009.

Aquí unas perlas: (ojito a los esqumitas que son igualicos igualicos a los de la revista pero éstos me los he hecho yo con el pagüerpoin).



Mal empezamos si mentamos así a la ligera a dos de mis grupos favoritos. Se parecen como un huevo a una castaña pero se podría reconocer que los dos son medio progresivos… bueeeeeeeeno.



Éstos me dan igual porque me parecen todos iguales pero, ¿de verdad se puede identificar, a estas alturas, un estilo de música con una ciudad como Nueva York? En fin.


¿Onda siniestra? ¿Esos eran el alter ego de La Onda Vaselina?



El 2003 se lo dejaron a un becario y, por lo que le pagaban, no tenía previsto dejarse mucho los cuernos.


El nombre del resultado me parece tan ridículo como ofensivo para los músicos de cámara pero la verdad es que todas las influencias están bien traídas. Menudo par de pirados a los que adoro. Grandes grandes.


Y en este aparece un cuadradito verde porque es de lo poco que, según ellos, ha surgido en la década del estudio. Llamándose “Nuevo Pop Épico” tampoco parece que sea muy innovador. No sé, será como pasar de Ben-Hur a Troya o algo así. Y, ¿desde cuándo Muse hace Pop?

Aaaaaaaaaaaaah!! Se me está pegando!!

lunes, 23 de noviembre de 2009

Verdades absolutas

Porque si la verdad no es absoluta, menuda mierda de verdad.


A todo el mundo le gusta Bob Marley

Nadie sabe qué hacer cuando le cantan el “Cumpleaños feliz”.

Cualquiera que lleve bigote y tenga menos de 50 años no es de fiar. (Válido tanto para hombres como para mujeres).

Eduardo Noriega es el peor actor de todos los tiempos.

Una persona que es agradable contigo, pero trata mal a un camarero, no es una persona agradable.

Matthew Fox y John Corbett son la misma persona.


Existe una técnica, muy poco difundida, para ganar al piedra, papel o tijera.

Nadie sabe para qué sirve la tiza azul del billar.

“Inconscientes” es la mejor película española de la historia.

Lo que sientes por alguien se define cuando lo ves durmiendo.

Es posible acabar legalmente una partida de Monopoly (lo he vivido y aún trato de olvidarlo).

Nunca encontrarás a alguien que pueda darte una razón clara y contundente a favor de los cambios horarios para ahorrar energía.

A todo el mundo le cae bien Chewaka.

Nadie sale nunca contento de la peluquería. Nadie. (Y si a alguien lo ha hecho alguna vez que no me lo cuente que lo atizo).

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Por los pelos

¿Cómo es posible que me haya vuelto a pasar?

¿Mis explicaciones no fueron lo suficientemente claras?

¿Las especificaciones y gráficos adjuntos no fueron lo suficientemente precisos?

Entonces, ¿CÓMO SE EXPLICA QUE ME HAYAN VUELTO A DEJAR TAN HORRIBLE EN LA PELUQUERÍA?

No es que mi imagen me importe demasiado pero, joder, es que siempre es lo mismo. Empiezo a tener envidia de la mala (la única) a esas mujeres que dicen con orgullo: "yo es que sólo me corto el pelo en mi peluquería de toda la vida" o "a mí es que sólo me toca el pelo mi Paco". Y Paco no es su marido.

Viendo las pintas de algunas de ellas se podría deducir que el tal Paco las sometió a algún tipo de conjuro para que salgan tan contentas con la cabeza como el culo del pato Donald. Pero es que hay gente que lo lleva muy bien. Supongo que habrán tenido la fuerza de voluntad de dedicar media vida a la búsqueda y captura de su santo grial. Y yo tampoco tengo ganas de molestarme tanto.

Yo voy a la pelu cuando no me queda más remedio. El tema estaba tan descuidado que parecía la Pantoja de resaca del Rocío. Y tampoco es plan.

Me mentalizo, me preparo y ensayo:

- "Me saneas las puntas, me lo capeas un poco y me desfilas un poco esto que algún día fue un flequillo".

Las dos primeras peticiones fueron aceptablemente satisfechas. La criatura no es Llongueras (si es que eso es bueno) pero lo mío debe ser la lección 1 del temario de corte.

Pero ay la tercera! Sólo a mí se me ocurre llevarme un libro interesante a la pelu. Creo que por eso la gente lee revistas, para no enfrascarse y poder evitar males mayores.

Yo estaba a lo mío cuando me dice:

- A ver levanta un momento la cabeza que te desfilo el flequillo.

Nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo.

¡Aquello ya no tenía arreglo! Casi me tiro de la butaca para recoger los miembros amputados de mis pelos y reimplantarlos con cianocrilato donde estaban.

Me lo peina hacia abajo y parezco Ringo Starr.

Me lo peina de lado y los pelos se resisten. Ahora parezco Tina Turner.


Por no arrebarle el secador y atizarle con él, le digo que me encanta y que me diga cuánto se debe. Lo primero que hago al llegar a casa es meter la cabeza debajo del grifo y rezar porque la anarquía natural de mi cabello disimule el desastre. Me equivocaba. Ahora es peor.

Mañana voy a instaurar los jueves con gorra en la oficina. Y pasado lo intentaré con los viernes con turbante. A ver si cuela.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Por la culata

Así me salió un intento de broma a Mi Santo. Pagué mis culpas y con creces.

El mes pasado celebramos nuestro cumple de manera conjunta, como lo venimos haciendo desde hace unos cuantos años. Unos amigos me preguntaron que qué le podían regalar. Mi Santo no es una persona precisamente fácil de regalar así que cuando tengo una idea la atesoro en secreto como si me la fueran a robar. Me preguntaron si le apetecería algún concierto u obra de teatro. Me pareció buena idea así que empecé a echar un vistazo a la programación de eventos.

Uno de los conciertos me llamó la atención. La tentación era demasiado grande como para dejar pasar la oportunidad.

Mi Santo tiene unos gustos musicales muy parecidos a los míos aunque él sabe muchísimo más. Estas cosas son muy difíciles de catalogar pero podríamos decir que nos gusta todo tipo de música menos lo que suena en los 40 principales. Sí, más o menos se puede definir así. Bueno el reageton y el hiphop tampoco... bueno, no es momento.

En mi caso se cumple estrictamente pero Mi Santo tiene dos puntos flacos. Resulta que le gusta Malú! (Esa petarda chillona... no puedo con ella!!) El día que presencié la perpetración de la coreografía completa de "Toda" a cargo de Mi Santo, estuve a punto de salir corriendo para nunca volver, pero no pude porque me caí al suelo de la risa.

El otro punto flaco es de reciente aparición. Un día Mi Santo llegó a casa con los dos discos de Nena Daconte!!

- Nooooooooooo! No nos gusta Nena Daconteeeeeeeee!

Pero me tuve que tragar el disco en varias ocasiones. Cuando me preguntaron sobre el regalo vi clara mi venganza. Sabía que, en el fondo, no se sentía muy orgulloso de su última afición así que decidí publicarlo para escarnio público. Pero se me olvidó comentar que era sólo una broma. El día del cumpleaños aparecieron con las dos entradas.

El maldito concierto era un sábado en La Riviera. Encima me parecía que estaba profanado el recinto en que tan grandes conciertos había vivido.

El destino quiso que el día anterior tuviera reunión revival con la gente del colegio. No sé qué pasa que siempre acabamos igual. Después de cerrar todos los bares de Malasaña conseguí alcanzar un taxi en el que me metí sin despedirme. Había algo que tenía que hacer y para lo que prefería la intimidad de mi hogar. La mañana siguiente me regaló una de las peores resacas de mi vida. Comida familiar, visita en contra de mi voluntad a DOS centros comerciales en sábado tarde y concierto.

Cundo llegamos yo ya estaba para el arrastre. Y no parecía que fuera a mejorar. Empezó a hacer calor y pensé en fingir una lipotimia. Tengo antecedentes así que seguro que iba a colar pero nunca he podido ser tan ruin.

El chow empezó con media hora de retraso. Bieeeeeeeen. Y allí salieron mis amigos. Al rato me di cuenta de que los músicos no eran malos, la escenografía era bastante chula y la música no era mala del todo. PERO NO PUEDO SOPORTAR LAS LETRAS Y A LA PETARDA DE LA CANTANTE!

Me voy a desahogar, que nadie se lo tome como algo personal si le gustan estos chicos.

La chica es físicamente como María Botto, habla como Natalia Verbeke y se cree Leonor Watling. Y NO LO ES! No se puede ser más sosa ni más plasta.

Tuvimos la suerte de asistir al último concierto de la gira sin saberlo, por lo que pudimos disfrutar de ilustres invitados: Coti (soy argentino pero soso), Joan Tena (soy un triunfito y he conseguido vivir de ello) y Mikel Erentxun (soy Miguel Indurain si le hubiera ido mal en la vida). Cómo era de esperar, no soporto al primero ni al último. Al segundo no lo conocía.

Una experiencia irrepetible. Ya sabéis por qué.

Menos mal que esta noche vamos al cierre de gira de Vetusta Morla en Joy Eslava y me voy a desquitar de todo lo que no canté ni salté el otro día.

Lo lorolololo ló!

viernes, 23 de octubre de 2009

Zombis: Cuarta Entrega

A estas alturas de blog creo que ha quedado claro que que me gustan los zombis.

Por aquí hemos tenido guías de supervivencia para personas y para zombis contra los contrarios y una reseña a unas cuantas pelis que me encantan.

Pues la cuarta entrega es un refrito de las tres anteriores.

Este año se estrena Zombieland: macarrismo, gamberrismo y humor gore a partes iguales. Diversión garantizada. Y más aún si el que reparte más mamporros es Woody Harrelson.



Para mayor promoción y gloria de la peli, han sacado una serie de carteles en los que aparecen algunos de los mandamientos de la guía de supervivencia. La verdad es que les ha quedado mejor que a mí.





Ay que ganicas de verla!

Mientras que espero a que la estrenen, hago tiempo con obras menores. Francamente menor y mala es "La tierra de los muertos vivientes" a pesar de ser de George A. Romero. No hay por dónde cogerla. Con decir que el protagonista es Simon Baker, el de El Mentalista.

A pesar de todo presenta alguna idea original. La peli no cuenta lo de siempre, surge el brote, se propaga, gran devastación, cuatro colegas aguantan y ahí les dejamos hasta la próxima entrega. En este caso la humanidad ha sobrevivido al ataque zombi atrincherándose en una ciudad. Esta se divide en dos partes: la lujosa dónde vive muy bien quién puede y los suburbios donde sobreviven los demás.

Para que la plebe no se subleve les entretienen con juego y alcohol. Lo mejor es que las atracciones de feria son zombis debidamente encadenados. Puedes hacerte una foto con un "podrido" (así los llaman los desalmados) intentando morderte o apostar a ver qué zombi se come antes a una prostituta con la que les han encerrado en una jaula.

Hay patrullas que se dedican a visitar las localidades vecinas para recoger todo lo que pueda ser de utilidad o se pueda vender en el mercado negro. Tienen una técnica infalible para no tener que luchar con los no muertos. Cuando llegan a un pueblo lanzan un montón de fuegos artificiales y los angelicos de los zombis se quedan cuajados mirando el cielo con esa cara de pánfilos que el virus les ha dado. Así no les molestan mientras que saquean la localidad.

Y a mí que se me da cierto parecido con el colonialismo español en América...

jueves, 22 de octubre de 2009

Ratitos

Acabo de malgastar 45 minutos de mi vida para aparcar mi pelotilla con ruedas.

Y eso que mi barrio no es muy problemático para esto del estacionamiento callejero. Pero, como todos, tiene sus días.

En cualquier otra circunstancia habría pasado los primeros quince minutos pensando en mis cosas, los quince siguientes cagándome en toda la plana mayor del Ayuntamiento y la Comunidad (porque casi siempre son los culpables de todo) y los quince últimos, apostatando de mi agnosticismo y rezando con fervor una oración que una amiga tiene para este tipo de circunstancias:

- San Agapito, San Agapito. Encuéntrame un sititio.

Nunca sirve para nada pero rima.

Este proceso habría terminado con la pelotilla abandonada en cualquier esquina y la dueña con un cabreo monumental.

Pero no es esto lo que ha pasado hoy. Porque por en la radio estaban poniendo un concierto maravilloso de Janis Joplin y me lo he pasado como una enana. Me ha encantado tener este ratito para no hacer nada más que escuchar a esta gritona que adoro sin pensar en que tenía que estar haciendo otras cosas.

Hay días que tienen sus ratitos buenos.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Historias de no dormir: despertares (II)

Ya he contado por aquí que Mi Santo no tiene lo que se puede llamar un despertar fácil.

Pues hoy he encontrado unas cuantas ideas que podrían ayudarle un poco. En Compradicción, típico blog de gadgets dirían unos, compendio de artilugios frikis, pijaditas y archiperres en general, tienen unas cuantas propuestas de despertadores porculeros de lo más sugerentes.

Philips ha lanzado un despertador que, media hora antes de que te tengas que despertar, empieza a aumentar la intensidad de la luz para que tu despertar sea suave y placentero.

No me vale. Tiene que ser traumático o no se despertará.

Hay una opción para parejas. Se trata de dos anillos que se pueden programar a horas distintas y, cuando les toca, empiezan a vibrar para despertar al sujeto correspondiente sin molestar al otro.



Este tampoco me vale porque estaríamos en la de siempre. Yo me despierto pero él no.

Una tercera opción hace uso de la furia mañanera. Es necesario espachurrar el despertador para que se apague.


Tendría que revisar sus especificaciones para comprobar cuál es el máximo impacto que soportaría. Previsiblemente perecedero.

Otro concepto de despertador se basa en sacarte de la cama para que te espabiles o requieren un mínimo de coordinación para que deje de sonar la alarmita. Hay muchas variantes

El despertador tiro al blanco: hasta que no aciertes en la diana no se apaga.


El despertador puzzle: para pararlo hay que encajar las piezas en un sitio. Pueril pero mono.

El despertador volador: al saltar la alarma, una parte echa a volar y zumba como un mosquito. Hay que atraparlo y devolverlo a su base. Supongo que será necesario dormir con la ventana cerrada.

El despertador alfombra: no para hasta que se ponen los dos pies en ella. Sentado también se puede dormir. Tampoco me vale.



El despertador mancuerna: son necesarios 30 levantamientos para que deje de sonar. Si no se cambia de lado de la cama se corre el riesgo de acabar como el lanzador de pértiga de Las 12 pruebas de Astérix.


Ninguno de estos me termina de convencer. Pero es posible que haya encontrado el despertador definitivo.



Porque, no nos engañemos, en un país en el que sólo somos cívicos cuando nos abrasan a multas parece evidente que nuestros hábitos sólo cambiarán cuando la alternativa sea rascarse el bolsillo.

No es éste el caso de Mi Santo, que no se salta un límite de velocidad ja lo maten (y yo que me alegro), pero a todos nos jode que nos toquen los dineros.

SnūzNLūz, el despertador donador: se conecta a través de WiFi o por cable a nuestro banco (hasta 1600 entidades financieras compatibles, es lo que tienen los bancos) y, por cada minuto que no te levantes, realiza una donación real a un conjunto de organizaciones. Puedes elegir cuánto dinero y a quién se destinará a través de una configuración previa, pero... ojo que es de verdad!

martes, 20 de octubre de 2009

Sueños y encuentros

No sé de qué empezaría hablando con una amiga este fin de semana para que me acabara contando unas historias sobre su madre que son dignas de crónica.

Me contaba que, últimamente dormía mal, descansaba peor y tenía unos sueños bastante raros. Esto último lo tenía asumido ya que su madre es una de las mujeres con los sueños más extraños y persistentes que conoce.


Al parecer, poco tiempo después de casarse, su madre empezó a soñar con que el Pato Donald la perseguía porque quería casarse con ella. Ella le enseñaba la alianza y el Libro de Familia pero al pato le daba igual. Parecía no tener grandes problemas con la poliandria. El sueño era bastante tonto pero comenzó a resultar agobiante por reiterativo. Una noche, cuando apareció Donald con la misma proposición de siempre, echó a correr para escapar de él. Donald recortaba distancias y parecía que la iba a alcanzar cuando, hizo un quiebro que el pato no vio venir y se cayó por una ventana que había detrás. El trauma por el asesinato del Pato Donald le duró unos cuantos días.

Después de la boda llegó el primer embarazo y la temática del sueño cambio de registro. Soñaba con que daba a luz un perro y que a nadie le parecía raro. Le ponían un pijamita, unos patucos y un gorrito y todo el mundo decía:

- ¡Qué perrito más mono! ¡Qué guapo es!

A lo que ella contestaba.

- Sí, es mono, pero es que yo quería un niño...

Con el segundo embarazo pudo comprobar que la temática zoológica iba a ser una constante. En este caso soñaba que paría una merluza. Después de lo del perro ya estaba curada de espanto así que le decía al ginecólogo muy seria:

- La mitad me la pone para cocer y el resto en rodajas para rebozar.

Yo me moría de la risa. Pero la realidad siempre supera a la ficción y más si se trata de una madre. ¿A qué edad exactamente se pierde la vergüenza y se cree que los hijos tampoco la han tenido nunca? Ésta es su especialidad.

Mi amiga ha aprendido a NUNCA avisar a su madre si un famoso se encuentra en un radio inferior a un kilómetro alrededor suyo. Y tiene sus razones.

Estaba su madre un día en una tienda cuando vio a un chico que le resultaba muy familiar. Sin pensárselo un segundo se dirigió a él y le preguntó que de qué le conocía. El sujeto parecía sentirse bastante incómodo.

- Discúlpeme señora pero creo que no la conozco.

- ¡Sí hombre! Tú tienes que ser amigo de mi hijo Pedro.

- Que no señora.

- Pues entonces será de mi hija Paula. Sí, sí, de eso va a ser.

- Que no señora, déjeme en paz por favor.

- Pues de algo te conozco yo. ¿Seguro que no eres amigo de algún hijo mío?

- Que no señora. Es que yo soy político.

Y el muchacho salió corriendo despavorido.

Al verle huir, cayó en quién era:

- Anda coño, ¡el Agag!

Pero esto no es nada comparado con lo que el amor de madre le hizo sufrir a mi amiga durante todo un fin de semana en un pequeño pueblo de nuestra piel de toro.

En una escapada de fin de semana se alojaban las dos en el hotel del pueblo al que habían acudido para ver a la familia. Lo que no sabían es que ese mismo fin de semana había un festival de música en el pueblo. Al llegar al hotel, fueron a comer al restaurante. Según les servían el primer plato, una procesión de melenudos encuerados (en palabras de la madre) entró en el restaurante.

- ¡Éstos van a ser de un grupo!

- No mamá.

- ¡Qué sí! ¡Que seguro que son músicos!

Esto último lo decía mientras se levantaba y ponía rumbo a la mesa de los melenudos. Allí que se plantó y les preguntó:

- ¿Vosotros sois de un grupo, verdad?

- Sí señora. Somos los Mojinos Escocíos.

- ¡Aaaaaaaay! A mi hija le encantáis (mentira). ¡Le encantaría conoceros! Está ahí, en aquella mesa, es que es un poco vergonzosa...

Pero en aquella mesa no había nadie porque mi amiga se lo veía venir y decidió huir del restaurante. El problema es que el interrogatorio fue demasiado corto y la pillaron saliendo por la puerta.

Mejor habría sido pasar la vergüenza toda junta porque la huida hizo que el resto del fin de semana fuera una pesadilla.

Cada vez que llegaba o se iba de su habitación, cada vez que entraba al hotel o al restaurante allí había un Mojino Escocíó que le gritaba:

- ¡Niñaaaaaaaaaaaa! ¡No seas vergonzosaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Ven aquí que te voy a quitar yo la vergüenzaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Aquello sí que fue una pesadilla.

Ahora que lo pienso, igual esto es un poni.

Voy a ver si encuentro un póster de los Mojinos y, si al enseñárselo le da un ataque de pánico, es que tiene un poni como una casa.

viernes, 16 de octubre de 2009

Dilbert

El que me identifique con una trama o personaje no suele ser una razón importante para que me guste una peli, libro o historia en general. Apañá iba si así fuera porque muy pocas cosas me podrían gustar. Pero si te identificas con algo que además es bueno y gracioso, pues hace mucha más risa.

Eso me pasa con Dilbert. Es el protagonista de una tira cómica que aparecía en varios periódicos y que ha dado lugar a una serie de animación y artículos de coña variados.

Dilbert trabaja en una multinacional y tiene un perro megalómano que habla llamado Dogbert (y que es anterior al Brian de Peter Griffin). El presidente de la multinacional es el demonio encarnado en un gato, Catbert. Sólo esto parece suficiente para que mucha gente se identifique con la historia. Jefes ineptos, inútiles e inacabables reuniones, compañeros de trabajo molestos, burocracia exasperante, proyectos absurdos… el pan nuestro de cada día.

Pero en mi caso esta sensación se amplía porque Dilbert es ingeniero. Y, hay que reconocer que somos uno de los gremios menos representados en la ficción. Y no sé por qué. Si somos guays!

Aunque no es que Dilbert nos deje muy bien. Es un ingeniero genial pero desmotivado por el devenir empresarial y más bien sociópata (vive con su madre y esas cosas). Y lo suyo es de nacimiento:



Hay tiras geniales. Y que nadie se me ofenda porque hay profesiones que no salen muy bien paradas. No se vale matar al mensajero.

Y otra cosita, después de una hora intentando incrustar tiras en español y sintiendo una gran frustación al comprobar que ninguna tiene suficiente resolución como para que el texto sea legible a un tamaño superior al usado para escribir El Quijote en un grano de arroz, me resigno a sólo poder poner tiras en inglés. Sorry.


Dilbert.com



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